Navieras y transitarios sufrirían duro impacto por causa de gravámenes de EE.UU. a buques construidos en China

Además, capacidad de
astilleros asiáticos y estadounidenses no cubriría demanda del país
norteamericano.
La propuesta de la Oficina del
Representante de Comercio de EE. UU. (USTR), de imponer gravámenes a
los buques construidos en China continúa generando incertidumbre en el sector
marítimo. La medida, que busca revitalizar la alicaída industria naval
estadounidense, podría afectar al sector marítimo del país y modificar la
dinámica de su comercio internacional.
De forma contraproducente, los
nuevos gravámenes podrían perjudicar a navieras y transitarios (freight
forwarders) estadounidenses al restringir el uso de buques construidos en
China. Las navieras se verían obligadas a recurrir a una flota más
limitada, lo que concentraría las recaladas de en los grandes puertos,
desplazando a los más pequeños.
Edward González, CEO de
Seaboard Marine, línea naviera basada en Florida, expresó que cualquier medida
para fortalecer los astilleros estadounidenses debería considerar el impacto en
las navieras ya existentes. Alphaliner indicó que Seaboard opera con
16 buques construidos en China de un total de 24, lo que la haría
particularmente vulnerable a estas regulaciones.
Por su parte, Fernando Maruri
-fundador de King Ocean Gulf Alliance, freight forwarder basado en
Texas- explicó que la mayoría de los transitarios estadounidenses dependen de
buques extranjeros, con más de un 50% provenientes de China. La imposición de
tarifas podría obligar a muchos de ellos a buscar alternativas en otros países
o ajustar sus operaciones logísticas.
Cabe mencionar que las
navieras de EE. UU. desempeñan un papel fundamental en industrias como la
manufactura, la minería y la agricultura, facilitando el transporte de bienes a
través de las vías navegables interiores y costeras del país. La incertidumbre
en torno a los nuevos gravámenes continúa restando estabilidad a estas
industrias y está generando un impacto en el comercio estadounidense a nivel
doméstico e internacional.
Escasa capacidad de los
astilleros de EE. UU.
Para evitar la aplicación de
los gravámenes portuarios, las navieras deberán cumplir ciertos requisitos,
como operar fuera de China, mantener una flota con menos del 25% de buques
construidos en ese país y no tener órdenes comprometidas de construcción con
astilleros chinos en los próximos dos años. Según un borrador visto por Reuters,
la propuesta también incluiría incentivos de hasta US$1 millón por recalada
para las naves construidas en Estados Unidos.
Sin embargo, está claro que la
escasa capacidad de los astilleros en EE. UU. dificulta la implementación de
esta estrategia. Joe Kramek, CEO del Consejo Mundial del Transporte Marítimo,
constata que la escasez de mano de obra y las órdenes pendientes limitan la
capacidad de los astilleros estadounidenses para asumir una demanda
adicional de construcción de buques. Nils Haupt, portavoz de Hapag-Lloyd,
coincide en que el país norteamericano no tiene capacidad para fabricar
portacontenedores a gran escala, lo que podría generar un déficit en la oferta
de buques si las restricciones entran en vigor.
Lo anterior solo refleja la
limitada inversión en infraestructura naval en EE. UU. en las últimas décadas,
lo que llevó al país a una fuerte dependencia del mercado extranjero para la
adquisición de nuevas unidades. Sin embargo, la propuesta de la USTR le
impediría acceder a buques construidos en China, país que actualmente junto a
Corea del Sur dominan la construcción de buques a nivel mundial, con precios
considerablemente más bajos que los astilleros estadounidenses.
Para agravar el panorama, las
opciones que restan en el extranjero no son abundantes. De hecho, un ejecutivo
de NYK Line advierte que los astilleros de Japón y Corea del Sur podrían no
estar en capacidad de abastecer la demanda de EE. UU. de nuevas naves en el
corto plazo.
Posiciones encontradas
El sector marítimo no ha sido
tímido en manifestar preocupaciones sobre las repercusiones de estas medidas.
De acuerdo con Bloomberg empresas y analistas advierten que los gravámenes
podrían generar aumentos en los costos de flete, retrasos en entregas y una
posible reestructuración de las rutas comerciales, ya que algunas líneas
navieras internacionales podrían optar por desviar carga a puertos de Canadá y
México, utilizando transporte terrestre para completar las rutas.
Para los exportadores de carga
agrícola el panorama no es halagüeño. Representantes del sector, como Mike
Koehne de la Asociación Americana de la Soja, indicaron que los costos
adicionales afectarían la competitividad de los productos estadounidenses en el
mercado internacional, los cuales, cabe destacar, ya se encuentran en una situación
compleja.
Pero también hay sectores a
favor de la Propuesta del USTR. Es el caso de algunos legisladores y
representantes de la industria siderúrgica, quienes han argumentado que podría
fomentar la inversión en la construcción naval estadounidense. Chris Deluzio, congresista
de Pensilvania, afirmó que esta medida es un paso en la dirección correcta para
fortalecer la industria y recuperar empleos perdidos.
Cosco sería el primer
afectado
Cosco Shipping, línea naviera
estatal china, sería una de las principales afectadas por la propuesta del
USTR, al verse expuesta a enfrentar un incremento del 15% en los costos en el
transporte de bienes contenerizados en la ruta Transpacífico, según
estimaciones de Citi. A su vez, un informe de Drewry señala que
el 98% de los buques que movilizaban carga de proyecto y han atracado en
puertos estadounidenses en los últimos 12 meses se verían impactados por las
tarifas si se implementan en su versión actual.
La situación podría costar al sector del transporte marítimo unos US$20.000 millones al año, lo que se traduciría en un incremento de entre US$600 y US$800 por contenedor en rutas transoceánicas como la del Transpacífico. Este aumento afectará no solo a las navieras, sino también a los importadores y exportadores estadounidenses, generando un impacto en el costo final de los productos para los consumidores.
Fuente: Mundo Marítimo
https://www.mundomaritimo.cl/noticias/navieras-y-transitarios-sufririan-duro-impacto-por-causa-de-gravamenes-de-ee-uu-a-buques-construidos-en-china